2021.07.21 Update
Yokai
Hoy os voy a presentar una de las culturas más interesantes de Japón: los yokai
Los yokai son monstruos, fantasmas y otros seres sobrenaturales que aparecen en la mitología japonesa. Son tan variados como la imaginación histórica de Japón, y entre ellos hay seres terroríficos y otros domesticados, fuertes y débiles, malvados y bondadosos.
Los yokai más conocidos son personajes típicos que aparecen en innumerables mitos antiguos.
Desde la antigüedad, en Japón se ha creído que todo lo que existe en este mundo alberga un espíritu. La idea de venerar a los seres espirituales con reverencia se ha transmitido no solo en los santuarios y templos budistas, sino también en la cultura japonesa en general.
Veamos, pues, algunos yokai representativos.
Kappa
El kappa es un yōkai muy famoso que todo japonés conoce. Su cuerpo está cubierto de color verde y tiene aletas en las manos y los pies. Una de las características del kappa es la placa que tiene en la cabeza. Si esta placa se rompe o se seca, la criatura se debilita y, finalmente, muere.
Habita en las orillas de ríos y pantanos, y suele gastar bromas a quienes, por desgracia, cometen el error de nadar en su hábitat, como tirarles de las piernas para que se ahoguen. Su comida favorita son los pepinos, y el «kappamaki», un rollito de sushi con pepino, debe su nombre a esta criatura.
Demonio
Se dice que en Occidente lo más parecido a un oni es el ogro. Aunque el color de la piel varía de un individuo a otro, lo habitual es que sea rojo o azul. Los oni tienen uno o dos cuernos, además de grandes colmillos y garras afiladas.
Cuentan con diversas armas, aunque la maza es la más habitual. Se dice que los «oni» viven en el infierno y que su función es castigar a quienes cometieron pecados en vida. En el «Festival de Namahage», declarado Patrimonio Cultural Inmaterial del país, se utilizan máscaras de «oni».
Tengu
El tengu es un yōkai de cara roja y nariz larga, vestido como un monje en ascetismo. Aunque la gente le teme por ser un yōkai que trae desgracias, también se le veneraba en todo el país como dios de la montaña.
Por su aspecto característico, podría parecer uno de esos nombres japoneses que se dieron a otros animales traídos a Japón en la antigüedad. Además, se utiliza como metáfora de los seres humanos arrogantes.
En Japón hay muchos yokai y muchos mitos, algunos de ellos propios de determinadas regiones, y estas historias seguirán captando la atención de la gente durante mucho tiempo.
Espero poder escribir pronto sobre mi nueva aventura.